Qué se exige en la foto de carnet de un bebé
No hay una norma especial para menores. La foto del DNI de un bebé, la del pasaporte y la del TIE se rigen por el mismo Real Decreto 1553/2005: 26 × 32 mm, color, fondo uniforme blanco y liso, de frente y con la cabeza descubierta. A eso se añaden dos condiciones que en la práctica son las que provocan casi todos los rechazos:
- Ojos abiertos y mirando a cámara. Aunque tenga dos semanas.
- Nadie más en el encuadre. Ni manos, ni brazos, ni una silueta detrás.
- Nada en la cabeza: sin chupete, gorro, diadema, cinta ni horquillas.
- Frente y orejas despejadas, con la cabeza recta, sin ladear.
- Boca cerrada y expresión neutra, sin sonrisa marcada.
El método que funciona: tumbado sobre una sábana blanca
Sentar a un bebé que aún no se sostiene y sujetarlo por detrás es la vía rápida a que aparezca una mano en la foto. La alternativa que usan los estudios es tumbarlo:
- Elige el momento. Despierto, recién comido y con el pañal limpio. Un bebé incómodo no abre los ojos ni mira a ningún sitio.
- Extiende una sábana blanca lisa sobre la cama o el cambiador, bien estirada. Sin dibujos, sin encajes y sin arrugas grandes: las arrugas hacen sombra.
- Túmbalo boca arriba, con la cara despejada y la cabeza recta. Si la ladea, gíralo entero, no le muevas la cabeza.
- Dispara desde arriba, en perpendicular, a medio metro de distancia. Nunca en diagonal: la cara se deforma y el encuadre deja de ser frontal.
- Luz de ventana, jamás flash. El flash da sombras duras, ojos rojos y, sobre todo, asusta al bebé y se acabó la sesión.
- Haz treinta o cuarenta fotos seguidas. Es un juego de probabilidades: basta con que en una tenga los ojos abiertos y la boca cerrada.
Con un bebé que ya se sienta, la variante es sentarlo en una trona con una tela blanca colgada detrás, o en el asiento del coche cubierto con la sábana. Alguien puede llamar su atención desde detrás de la cámara, siempre que no entre en el encuadre.
Lo que arreglamos nosotros y lo que no
Sube la mejor toma y del resto nos ocupamos: recortamos al bebé del fondo —da igual que la sábana tenga sombras o un tono cálido—, lo dejamos blanco uniforme, medimos la cabeza de coronilla a barbilla, corregimos la inclinación y encuadramos a 26 × 32 mm con 600 ppp.
Lo que no se puede arreglar es lo que no está en la foto: unos ojos cerrados, una cara girada o un chupete puesto. Y si en la imagen aparece la persona que sujeta al bebé, el sistema lo detecta y te avisa antes de procesar, para que repitas la toma. En ese aviso no hay cobro: solo se paga cuando hay un resultado y te gusta.
Cuántas fotos necesitas y para qué trámite
Para el primer DNI de un menor se pide una fotografía, pero conviene llevar dos. Para el pasaporte de un bebé, la foto se hace normalmente en la propia comisaría, aunque muchas oficinas admiten la que lleves si cumple el formato. Para el TIE de un menor extranjero, el requisito es idéntico al del adulto. Con la descarga te llevas una hoja de 10 × 15 cm con once copias: suficiente para el trámite, para el colegio y para la tarjeta sanitaria.
Preguntas frecuentes
Mi bebé nunca abre los ojos en las fotos, ¿hay excepción?
Para el DNI y el pasaporte español no está prevista. Algunas comisarías son flexibles con recién nacidos de pocos días, pero no cuentes con ello: prueba a fotografiarlo justo después de una toma, que es cuando está más despierto y tranquilo.
¿Se puede ver el cuerpo o solo la cara?
El encuadre final es de cabeza y hombros, y de eso nos encargamos nosotros. Tú envía una foto con margen de sobra alrededor de la cabeza.
¿Y si sale con las manos delante de la cara?
No vale: la cara debe verse completa. Repite la toma con los brazos del bebé estirados a los lados o cubiertos con la propia tela.
¿Cada cuánto hay que renovar la foto de un niño?
El DNI de los menores de cinco años caduca a los dos años, y de los cinco a los treinta, a los cinco. La foto debe ser reciente en cada renovación: un niño cambia mucho en un año.